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La neurociencia y el aprendizaje en la vida universitaria

 

Hablar de neurociencia, nos lleva a pensar en la complejidad de nuestro cerebro, en la búsqueda de entender nuestros pensamientos, sentimientos, motivaciones y comportamiento. La neurociencia se ha considerado una ciencia multidisciplinaria, con el propósito de tener una visión del cerebro humano más amplia y así avanzar tanto en el campo clínico como en otros campos o disciplinas.

 

Por: Gerardo lópez

Dirección de Comunicación


Entonces, ¿cómo relacionamos la neurociencia con la educación? Para comprender un poco más, debemos pensar en la relación cerebro-aprendizaje. Esto quiere decir, cuando un educador (docente) logra comprender cómo funciona el cerebro de un estudiante, tiene mayores posibilidades de responder a inquietudes de cómo aprende, cómo procesa, cómo registra, cómo conserva y cómo evoca una información.

 


Una experiencia muy particular es la del maestro universitario Juan José Avelares, uno de los docentes de la UNA con mayor trayectoria y años de servicio docente de la Facultad de Agronomía. Él ha observado que, al acercarse y brindarle tiempo al estudiante, ayuda significativamente a mejorar su participación en el aula de clase.


De una manera intuitiva he venido empleando la neurociencia, aplicando ciertas herramientas a mis estudiantes, lo que me ha permitido personalizar la enseñanza y que ellos mejoren su rendimiento académico” comento el ingeniero Avelares, docente investigador UNA.


Al respecto, Eduardo Vallecillos Ávalos, quien desarrolló el tema sobre neurociencia con docentes de la UNA, apuesta por la realización de estudios relacionados al proceso de aprendizaje en esta casa de estudios. “Se estudiará muchos aspectos como el lenguaje corporal, el centro de aprendizaje (CEO) y neurolingüística. Una vez procesada toda la información podemos interpretar que está pasando con el estudiante y así mejorar la enseñanza-aprendizaje en la UNA”, animó el consultor.


Según, el artículo Neurociencia en la educación superior desde el enfoque de la transdisciplinariedad y estilos de aprendizaje, escrito por el experto en Neurociencia Danilo Vallejo Altamirano, explica la importancia de realizar un diagnóstico individual en cada estudiante radica en identificar su estilo de aprendizaje y mejorar la formación cada uno de ellos.

 


 

 

Pruebas desarrolladas sobre este tema, valoran que el estilo de aprendizaje se enfoca en aspectos de información como: textos, imágenes, actividades, explicaciones orales: Asimismo, con el tipo de actividad mental, como por ejemplo; que le seduce más o que le hace sentirse más cómodo en su aprendizaje. Podría ser mediante un documental, escuchar una explicación o resolver problemas.


La lógica, el instinto y la emoción en el aprendizaje
La neuroeducación describe funciones ejecutivas (habilidades y aptitudes cognitivas) y estructuras conformadas por la córtex prefrontal o centro de aprendizaje (CEO) que tienen como función qué pensar, la lógica y la creatividad y están correlacionados con la mente que siente, es decir las emociones (cerebro emocional) que a su vez tiene relación con la motivación, el valor de cosas, su estado emocional, autocontrol y la mente, en otras palabras, el instinto.
 
 

Limitaciones de la enseñanza tradicional para el aprendizaje
En la educación tradicional, se observaba que el aprendizaje está relacionado por la falta de entendimiento de temáticas desarrolladas por docentes. Hoy, gracias a estudios de la neuroeducación, nos enteramos que el centro de aprendizaje se puede interrumpir debido a factores como el estrés, la desmotivación, la felicidad, el sueño, una dieta pobre, consumo de drogas y la falta de ejercicio.
 
La falta de conocimientos en el tema de neurociencia, provoca que los docentes no identifiquen estas señales y principalmente a no relacionar estos aspectos con la dificultad en el proceso de aprendizaje de sus estudiantes.


En cambio, cuando un maestro empieza a tener en cuenta cómo funciona el cerebro, especialmente de sus estudiantes, entonces está mejor preparados para aportar en su aprendizaje significativo.

 


 

Al respecto, la neurociencia propone algunas prácticas que pueden ser implementadas dentro del salón de clases.

1-Proponen el uso de pausas en los niveles de atención, ya que después de cada nueva experiencia de aprendizaje se necesita tiempo para "imprimir" el aprendizaje.
2-Para la motivación, la dopamina, además de reducir el estrés, propicia la perseverancia, la curiosidad y en general la sensación de placer. Autores expresan que reír, ayudar a alguien, expresar gratitud, ser optimista, escuchar música, bailar, hacer ejercicio, predecir y superar un reto, son actividades que ayudan a disparar la hormona del placer y muchas de estas actividades pueden ser practicadas en el salón de clases.
3-En cuanto a la memoria, si estudias y esperas un rato para repasar, es más fácil que el contenido se quede en tu memoria, por ello recomienda tomar notas inmediatamente después de la clase, en lugar que durante la clase.

4-Asimismo, se recomiendan las repeticiones en distintos escenarios para facilitar la memorización duradera y activar un conocimiento ya almacenado que permita conectar el nuevo conocimiento.

 

 

 

El reto de reconocer que existe más de estilo de aprender
El estilo de aprendizaje se define como un conjunto de aptitudes, preferencias, tendencias y actitudes que tiene una persona para hacer algo y que se manifiesta a través de un patrón conductual y de distintas destrezas que lo hacen distinguirse de las demás personas bajo una sola etiqueta en la manera en que se conduce, viste, habla, piensa, aprende, conoce y enseña.


 

El aprendizaje es un proceso cíclico. Cada uno de los cuatro estilos representa una preferencia específica a la hora de abordar el proceso de aprendizaje.
•    Estilo activo: implicación activa y sin prejuicios en nuevas experiencias.
•    Estilo reflexivo: observación de las experiencias desde diversas perspectivas. Prioridad de la re-flexión sobre la acción.
•    Estilo teórico: enfoque lógico de los problemas. Integración de la experiencia dentro de teorías complejas.
•    Estilo pragmático: experimentación y aplicación de las ideas.

 


 

Cada uno de estos estilos, viene caracterizado por un patrón de conducta en la acción de aprender.

 

  • Divergentes: Las personas se caracterizan por un pensamiento concreto y por procesar la información de forma reflexiva contemplando diferentes puntos de vista. También, necesitan estar comprometidos con la actividad de aprendizaje. Confían en su intuición.

 

  • Asimilador: Las personas combinan el pensamiento abstracto y el procesamiento reflexivo de la información. Además, prefieren aprender de forma secuencial. Destacan por su capacidad para entender una gran cantidad de información y organizarla de forma concisa y lógica.

 

  • Convergentes: Las personas poseen un pensamiento abstracto y procesan la información de forma activa. Asimismo, necesitan encontrar la utilización práctica a las ideas y teorías que aprenden.

 

  • Acomodadores: Las personas combinan pensamiento concreto y procesamiento activo. Además, necesitan estar implicados en la actividad de aprendizaje. Les gusta, sobre todo, asumir riesgos y poner en marcha las ideas.

 

Artículos de apoyo para el desarrollo de esta nota periodística:

Neurociencia en la educación superior
Principios de Neurociencia aplicados en la Educación Universitaria

Corteza prefrontal: funciones y trastornos asociados

Neurociencias y  su importancia en contextos de aprendizaje



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