
En la comunidad de Chagüite Grande, municipio y departamento de Jinotega, el productor Rubén Emilio Hernández demuestra que es posible mejorar la nutrición de las plantas utilizando bioinsumos elaborados con recursos disponibles en la propia finca. Esta práctica no solo reduce los costos de producción, sino que también contribuye al cuidado del medioambiente y al fortalecimiento de una agricultura más sostenible.

Con bioinsumos elaborados en su propia finca, don Rubén Hernández cultiva de forma más sostenible y eficiente.
Don Rubén ha desarrollado y puesto en práctica diferentes bioinsumos con resultados positivos en sus cultivos. «Yo utilizo ocho productos diferentes, pero el caballito de batalla que empleamos con mayor frecuencia es el famoso caldo sulfocálcico, porque controla bacterias en los cultivos y funciona como controlador de plagas, especialmente para combatir la gallina ciega», comenta el productor.
Además de compartir su experiencia, Rubén Hernández ha impulsado un proceso de capacitación con otros agricultores de la zona. «Al principio costó convencer a los productores de utilizar estos productos que ayudan al medioambiente, pero poco a poco han comprobado su eficacia y los beneficios que ofrecen para los cultivos y la seguridad alimentaria», expresa.

Bioinsumos elaborados en la finca para nutrir, proteger y fortalecer los cultivos de manera sostenible.
Su experiencia demuestra que el conocimiento, la innovación y el aprovechamiento de los recursos locales son herramientas clave para producir alimentos de forma más eficiente, rentable y responsable con el ambiente.

Finca del productor Rubén Emilio Hernández