
En la comunidad San José de las Latas, en Jinotega, Don Wilmer Herrera trabaja cada día con la convicción de que una agricultura responsable comienza desde la tierra. En la finca El Amanecer, cultiva una variedad de hortalizas como repollo, tomate, zanahoria y chile jalapeño, aplicando prácticas sostenibles que buscan proteger el suelo y garantizar una producción de calidad.
Para don Wilmer, el primer paso antes de establecer cualquier cultivo es la preparación adecuada del suelo. Este proceso no solo permite obtener mejores resultados en las cosechas, sino también conservar los recursos naturales que hacen posible la producción agrícola.

Don Wilmer Herrera, productor de comunidad San José de las Latas, en Jinotega
“Este es un manejo abordón, a como se dice por estos lados, ya que no aramos el suelo y no usamos herbicidas”, explica el productor, quien destaca que mantener el suelo cubierto y con suficiente materia orgánica ayuda a prevenir la aparición de plagas y favorece el desarrollo saludable de las plantas.
La preparación del suelo también permite identificar las necesidades nutricionales de cada cultivo y determinar qué tipo de fertilizante puede utilizarse para fortalecer el crecimiento de las hortalizas. Además, Don Wilmer resalta la importancia de los microorganismos presentes en la tierra, considerados aliados fundamentales para la producción.

Vista de la comunidad San José de las Latas, en Jinotega
Estos microorganismos contribuyen a mejorar la fertilidad del suelo y ayudan a las raíces de las plantas a absorber de manera más eficiente los nutrientes disponibles. Gracias a este equilibrio natural, los cultivos logran desarrollarse en mejores condiciones y con mayor resistencia.
Las prácticas implementadas en la finca El Amanecer reflejan el compromiso de los productores de Jinotega con una agricultura sostenible, capaz de producir alimentos de calidad sin comprometer la salud del suelo. A través de estas acciones, Don Wilmer Herrera demuestra que es posible combinar productividad, conservación ambiental y bienestar para las futuras generaciones, fortaleciendo así el desarrollo agrícola de su comunidad.