Este voluntariado se llevará a cabo durante los meses de agosto y septiembre del 2025, con una duración aproximada de tres días por cada participación. Durante estos días, los voluntarios participarán en diversas actividades que son fundamentales para la protección de las tortugas marinas, tales como:
Monitoreo de tortugas: Observación y registro de las actividades de las tortugas en su hábitat natural.
Patrullajes nocturnos: Supervisión en las playas durante la noche para detectar y proteger los nidos y a las tortugas en su proceso de anidación.
Manejo de viveros: Cuidado y mantenimiento de los lugares donde se crían y protegen las crías de tortugas.
Programas de educación ambiental: Charlas y actividades dirigidas a las comunidades locales para sensibilizarlas sobre la importancia de conservar las tortugas marinas y sus hábitats.
Los voluntarios que participen en esta iniciativa se convertirán en agentes de cambio, promoviendo la sensibilización y el compromiso de las comunidades cercanas, ayudando a crear un impacto positivo en la conservación de estas especies en peligro de extinción.